Francesca Gargallo Nicaragua

21 de Febrero del 2014, Sutiaba, Nicaragua.

Go´ó Juma Me´phaa

Iyuu A´o Ada Me´phaa. Timbá Tsína

[Hojas de voz del niño Me´phaa. Núm. 1]

Rí ríga inuu ajngáaló [Lo que hay en nuestra palabra]1

“Las palabras no son solo palabras, hay una grieta de tiempo en su ojo, un detrás venido de lejos, de otros pasos, un atardecer a tientas el cuerpo, en tu vientre, espina de sol naciente tienen un recordar el ansia del otate, un esperar en la boca de ave, tierra abierta donde florece la rama y corre tras los que vienen a sentarse tras nuestro. ¿A dónde con tanto camino? El agua de vuelta, ¿Dónde va la palabra? ¿Quién trae la cabeza del pueblo, quién está en la casa del trabajo? ¿Quién se lleva los hijos de este pueblo? La tullida ala vuelca en limones y toronjil el ojo del día, de  gorjeo del perón a la voz, el vestido de estrella, que busca, que riñe entre diente, que clava entre hueso, los nombres que faltan, los pasos donde sienta nuestro pie el sordo aleteo”.

Cuentan los abuelos Me´phaa, que cuando apenas se estaba sentando el mundo, en el tiempo de los animales, había gran pelea entre ellos, entre los que comen carne y los que comen hierba, no estaban contentos, porque los unos servían de alimento a los otros, los grandes maltrataban a los pequeños, peleaban, se correteaban, se escondían, en ningún lugar se estaba tranquilo. Fue entonces, que los más pequeños de entre los que comen hierba, se empezaron a juntar en asambleas, y empezaron a hablar sobre la situación que vivían, de esa resolución comisionaron al pájaro carpintero para que fuera dar aviso y citara a una reunión a los animales que comen carne, para hablar con ellos y darse entendimiento entre todos, sobre cómo vivir sin hacerse daño en la tierra, de esta reunión nada se resolvió.

Los animales que comen hierba no se desanimaron, siguieron buscando la solución al problema que enfrentaban, pues si dejaban las cosas así como estaban, sus hijos pagarían las consecuencias, no crecerían con tranquilidad, no gozarían de la libertad de andar de un lugar a otro, sin que sean vistos como posible alimento, no podrían jugar en los llanos y beber agua y pastar sin que nadie los moleste, pero sobre todo, significaría la muerte de ellos como especie, así pensaron los animales que comen hierba, así estuvieron en varias lunas, hasta que resolvieron ir a buscar al señor akuun júba [ señor sagrado del cerro] que era quien había creado a los animales y ordenaba la vida en ese territorio.

Pero este les dijo, que no tenía solución aquel problema, porque si les quitaba el alimento a los animales que comen carne, estos se morirían de hambre, en consecuencia les explicó que los unos y los otros se necesitaban en la tierra, porque eran hermanos y él era el padre de todos ellos, sin embargo, ofreció una posibilidad de rehacer el mundo, dijo, que inundaría la tierra, para que quienes se salvasen ordenaran de la mejor manera el mundo y puedan vivir en armonía en ella, según el trabajo de cada quien.

Después de las lluvias que inundaron, había agua por todos lados, cada animal tuvo un trabajo para sanar la tierra. En este gran trabajo, por su cuerpo y la forma de moverse, a las serpientes se les encargó sacar el agua, cortaban la tierra y canalizaban el agua, ellas lograron que se secara el mundo, y así es como se formaron los cerros, ríos, por eso nuestras montañas Me´phaa tienen esa forma tal como la conocemos ahora, por eso las serpientes se les considera portadoras de agua y de caminos de nuestros pueblos, así fue como cada animal territorializó según el trabajo, su lugar en la tierra, así fue que lograron tener acuerdo sobre el respeto al territorio de cada quien; el tigre que con su rugido creo los bosques le toco vivir ahí, el zopilote que fue encargado de vigilar el trabajo de las serpientes, le toco vivir en el cielo, el conejo le toco vivir en el llano y así quedaron repartidos, cada quien tuvo su casa que es su territorio, los del bosque, los del cielo, los del llano, los del rio, los de las cuevas, y también quedaron acordados en la manera de alimentarse según sus necesidades. […]2

Hubo en aquellos tiempos un camino de las serpientes, hay en nuestro tiempo, la necesidad de trazar nuevos caminos, así como antes, ahora también siguen las peleas, las persecuciones, la desapariciones forzadas, ejecuciones todos los días, monstros que quieren acabar con nuestros hijos, uno se llama; Estado terrorista Mexicano, representado por todos los niveles de gobierno y partidos políticos con una lógica criminal, coludido con el narcotráfico, y otro más grande, el sistema capitalista, que ha venido en sus diversos rostros, saqueando y explotando nuestro recursos naturales y humanos.

En la Montaña de Guerrero, los que vienen son; corporaciones, mega proyectos mineros, con nombre y apellido; “Corazón de Tinieblas (perteneciente a la inglesa Holdschild Mining),que afectaría los municipios de Acatepec, Tlacoapa, Malinaltepec, La Diana y San Javier (perteneciente a la canadiense CamSim) que afectaría los núcleos agrarios de Zitlaltepec, Iliatenco, Paraje Montero y Malinaltepec y La Faraona Goliat (subdivida en lotes perteneciente a la mexicana Grupo Goliat), proyectos con miras a explotar oro, plata y cobre principalmente”, con rentas de entre los 5 a los 101 pesos bimestrales, desde 2007 a 2011 años en que se inició el proceso de entrega de concesiones, validas hasta por 50 años y abierto a ser renovables por otros 50 años, todo esto se hizo , sin consultar a los pueblos, violando el convenio 169 de la OIT sobre pueblos indígenas y tribales, que el senado de la república mexicana rectificó en 1990.

Así también, hay un proyecto de reserva de biosfera para la montaña de guerrero, misma que se suspendió pero no se canceló en 2013, este proyecto abarca 157 mil 896.08 hectáreas y afectaría 6 núcleos agrarios, Metlatonóc, Cochoapa el Grande, Atlamajancingo del Monte, Malinaltepec, Iliatenco, San Luis Acatlán, que es a su vez, una forma enmascarada de privatización y despojo de las tierras comunitarias, y una estrategia de las mineras para el uso de las tierras. De llevarse a cabo estos proyectos mencionados, implicaría el desalojo y prohibición de actividades de culto, sagradas, de agricultura,caza, propios de nuestra subsistencia y en cual fundamos nuestro saber y vida comunitaria, así mismo, en la zona se vive el constante acoso de la paramilitarización, militarización, ante esto, nuestro pueblo en su largo camino ha resistido.

Es necesario pensar por donde sentaremos nuestra palabra, es necesario pensar en otras formas de hacer y estar en la casa de trabajo, formas que no sean las que nos han impuesto a través de la violencia, traducidos en políticas públicas, dependencia económica, asistencialismo, colonialismo interno y externo. Es necesario que como pueblo miremos hacía dentro, hacia nuestra carne, hacia nuestro huesos, hacia nuestra madre y padre Me´phaa, es necesario que empecemos a mirar para contar nuestra propia historia, y sacar de la experiencia el cómo le hicieron nuestros abuelos y abuelas para resistir en su largo camino de que somos consecuencia, y buscar el camino nuestro, es necesario poner estos cómos [experiencias] en la mesa con los otros pueblos que nos hermanan en nuestra lucha.

Al pueblo Me´phaa y a los pueblos del mundo, tomemos la palabra nuestra y pongámosla en la mesa, para que nos vaya dando de comer a cada uno de nosotros, a nosotros que no se nos toma en cuenta, más que cuando conviene, para el folklor y los votos, a nosotros que nuestra palabra es echada de menos, a nosotros que se nos abre el vientre para arrancarnos el futuro, a nosotros que se nos inyecta para que reproduzcamos la muerte, a nosotros que se nos naturaliza la violencia, para que nos vayamos a acostumbrando a ya no hablar, a estar como si nada pasara, a nosotros que a nuestras instituciones no son escuchadas, más aún son discriminadas, “incluso por aquellos que dicen estar de nuestro lado”.

Nosotros, los de la mano oculta entre tierra roja, nosotros como pedazos de serpiente fuimos destazados sistemáticamente por los poderes e instituciones que representa el estado, a lo largo y ancho de la historia de Guerrero, estando nuestro cuerpo en los movimientos sociales, surgidos del estómago y ojo de nuestros pueblos, en la exigencia justa del respeto a nuestra vida, a nuestra tierra, a nuestra lengua, a construir nuestra propia educación y formas de gobierno. Hay algo que se llama esperanza y nosotros los pueblos llamamos resistencia, y que van de la mano como dos hermanos.

Siendo un delito para este Estado seguir los pasos de los nuestros, de los que nos dejaron su lengua y fueron antes que nosotros, ¿Y si en éste camino, encontramos que nuestro camino es otro, como quien dice- nuestra otra política, nuestra otra forma de estar y hacer en la casa del trabajo -¿Nos juzgarán, nos desaparecerán, nos matarán como siempre han hecho? ¿Cómo hicieron con los 43 estudiantes desaparecidos de la normal Rural de ayotzinapa? Y si no queremos ser ni de la izquierda ni de la derecha, ni estar arriba, ni abajo, como se está acostumbrado a mirar desde los que “aparentan ser muchos” y que deciden invicibilizarnos, negar nuestro derecho a la justicia, nos enseñan a mirar de un solo lado, el de su lado, como “diferentes”, a nosotros nos llaman “indígenas” y nos tratan como niños, ellos son ciudadanos en pleno derecho, mientras ellos tienen instituciones políticas nosotros usos y costumbres, discriminando a nuestras autoridades político-comunitarias, para imponernos partidos políticos que sirven para dividirnos, porque conviene a los intereses de los que ostenta el poder. Así nos han venido mintiendo, para diferenciar un pueblo del otro, un grupo étnico de otro grupo, exacerbando la racialidad y el etnocentrismo, como si eso fuera natural, negando la condición histórica del colonialismo, del racismo y de clase.

¡Ya basta! ¡estamos hartos! de esta estructura política, de los partidos políticos, del voto electoral, de la falsa “democracia” y del cínico estado de derecho que hoy pregonan y que solo trae represión y muerte para los nuestros, “en México ocurren 13 desapariciones forzadas al día, una cada hora con 13 minutos. Al año, 15 mil 722. […] Hay 120 mil muertes relacionadas con el crimen organizado, decenas de miles de migrantes muertos; todo esto ha quedado en la impunidad’’.3 Nosotros, como pedazos de serpiente estamos moviéndonos, buscándonos, juntando nuestras partes aisladas, para ser el cuerpo que antes fuimos y poder jugar de una vez por todas a la víbora de la mar, en este tiempo de la carne que cubre nuestro hueso, que trastoca el antes y el ahora, en el cual habita la esperanza de nuestra lucha y nuestra muerte, tiempo que para nosotros es un día con sus ojos y brazos y que somos nosotros.

De otro tiempo emerge la palabra viva que es memoria de nuestros abuelos y abuelas, de ese tiempo cuando apenas se sentaba el mundo para que cada animal fuese lo que es ahora, los más pequeños de los que comen hierba, tuvieron que juntarse para platicar su situación, olvidar viejos rencores, como aquella pelea del buey y el burro por el pasto o aquel entre las hormigas por saber cuáles eran las legítimas, tuvieron que dejar de lado las diferencias que los dividían, para enfrentar a los animales que comen carne, así lograron con el trabajo de cada quien, el reordenamiento de los territorios y la construcción del tiempo que venía y del que estaba. Mucho debemos de aprender de aquel tiempo de los animales y del tiempo nuestro.

Hubert Malina

1 Texto leído el 24 de febrero en el Foro socio-político del pueblo indígena Matagalpa y ceremonia de vela de la vara, organizado por el pueblo de Matagalpa y la fundación científica cultural Ulúa-Matagalpa.

2 Cuento contada por; Guillermo Martínez. Me´phaa de Zilacayota Municipio de Acatepec. Grabación 2014.

3Periódico La Jornada. Viernes 20 de febrero de 2015, p. 4.

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